martes, 9 de junio de 2015

Votamos el 24M, ¿Y ahora que?

Todo el mundo habla del batacazo electoral del PP, que no deja de ser cierto, pero un servidor lo único que puede pensar es que en términos generales volvió a ganar. El PP fue la fuerza más votada en el conjunto del estado con un 27,05% seguida a poco más de 2 puntos por el PSOE (25,02%). Eso hablando de las elecciones municipales, en las 13 autonomías donde hubo votaciones el PP se alzó con la victoria en 9 de ellas (Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla la Mancha, Cantabria, Aragón, La Rioja, Región de Murcia e Islas baleares) y también en las 2 ciudades autónomas (Ceuta y Melilla), en otras 2 quedó como segunda fuerza política (Extremadura y Asturias), siendo tercera fuerza en Canarias.  Tan solo ha obtenido resultados muy discretos en la Comunidad Foral de Navarra en parte debido a que el PP entre 1991 y 2008 no se presentó a las elecciones autonómicas navarras con su marca propia sino con la de Unión del Pueblo Navarro (UPN), al romperse dicho pacto electoral por una disensión a la hora de votar los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso de los Diputados  para 2009, en los que UPN optaba por abstenerse y el PP por votar en contra (entonces gobernaba el PSOE). Eso demuestra que UPN pese a la ruptura del pacto, ha mantenido su espacio electoral casi intacto (UPN 15 escaños por 2 del PP).  Lo que quiero decir, es que la única comunidad autónoma donde el PP ha tenido pobres resultados ha sido debido a una causa bastante excepcional. 

  Quizás mi forma de ver las cosas haga creer a más de uno que tengo afinidad con el PP o en caso contrario, que veo las cosas con extrema negatividad (eso lo sabrán los que me conozcan). Solo sé que con los muchos casos de corrupción, privatizaciones, subidas de impuestos abusivas (véase IVA), ensanchamiento de la brecha entre ricos y pobres, aumento de la precariedad laboral y contratos basura, desahucios de primera vivienda, el PP ha ganado en términos generales las elecciones municipales y autonómicas del 24 de Mayo de 2015. Esta una de las visiones que se puede dar a la realidad, la otra es la del tremendo batacazo y bajón en votos, escaños y concejales que el PP ha dado en términos generales aunque haya ganado. El cómputo general en porcentaje de voto en las municipales 2011 fue de un 37,53%, 10 puntos más que el 24M. Si repasamos las autonomías: en Canarias pasa de ser la primera a la tercera fuerza política; en Navarra pierde la mitad de su discreta representación (de 4 a 2 escaños); en Extremadura pasa de primera a segunda fuerza con la consiguiente pérdida de gobierno con el posible apoyo de Podemos al PSOE en la investidura; en Asturias se mantiene prácticamente igual; en Ceuta casi pierde la mayoría absoluta (pasando de 18 a 13 concejales);en  Melilla la pierde tan solo por un escaño pasando de 15 a 12 concejales; en  Aragón de casi tenerla pasa a una escasa mayoría simple (de 30 a 21 escaños, siendo 34 la mayoría absoluta); en la Comunidad Valenciana tiene el más profundo batacazo perdiendo la mitad de los escaños y la mayoría absoluta (de 55 a 31, siendo la mayoría absoluta 50), batacazo comparable al de Baleares (de 35 a 30, siendo 30 la mayoría absoluta), tanto en Castilla la Mancha como en Castilla y León pierde por poco la mayoría absoluta, en el primer caso le haría perder el gobierno con un posible pacto entre  PSOE y Podemos, en el segundo tan solo el hecho simbólico de perder la mayoría absoluta en un bastión casi inexpugnable para el PP hasta el momento; en Comunidad de Madrid pierde un tercio pasando de 72 a 48 escaños, siendo la mayoría absoluta 65, cifra a la cual podría llegar con el apoyo de Ciudadanos en la investidura para poder conservar el gobierno de dicha comunidad; en Cantabria también pierde la mayoría absoluta haciendo posible la formación de una gobierno tripartito entre PSOE, Podemos y el Partido Regionalista de Cantabria (PRC);  y por último mencionar que en Región de Murcia y La Rioja también pierde la mayoría absoluta, perdiendo un tercio y un cuarto de los escaños respectivamente, aunque en ambos casos un pacto de investidura con Ciudadanos podría mantener al PP en el poder.  

Parece que Rivera permitirá que el PP gobierne en la Comunidad de Madrid

 
Viendo este panorama, donde el PP pierde gobiernos y mayoría absolutas por doquier en las comunidades autónomas y con los posibles pactos entre PSOE y Podemos en general, junto con otros apoyos como Izquierda Unida (IU) o por ejemplo Compromís en Valencia y la candidatura de unidad popular Ahora Madrid en el ayuntamiento de la capital, pueden hacer perder al PP muchos gobiernos de comunidades autónomas y ayuntamientos que hasta la época parecían fijos para el PP, véase las nombradas Madrid y Valencia, u otros como Sevilla, Cádiz, A Corunya, Valladolid, etc. Esto puede dar paso a cierta polémica con los pactos postelectorales, sobretodo en el caso en que el presidente de comunidad o alcalde no pertenezcan a la lista más votada por los ciudadanos, pongamos 2 ejemplos prácticos sobre lo que queremos decir: en el ayuntamiento de Madrid ha sido el PP la lista más votada con 21 concejales, seguida por Ahora Madrid con 20, PSOE con 9 y Ciudadanos con 7. Si simplificamos los resultados haciendo supuestas coaliciones de centroizquierda y centroderecha, los primeros tendrían 29 concejales (justo la mayoría absoluta) sumando los de Ahora Madrid y PSOE y los segundos 28, sumando los concejales de PP y ciudadanos. Algo parecido, pero entrando en juego más formaciones políticas, pasaría en Comunidad Valenciana, donde el PP ha ganado las elecciones con 31 escaños, seguido por el PSOE con 23, Compromís con 19 y Ciudadanos y Podemos, ambos con 13. Aquí la hipotética coalición de centroizquierda sumaría 55 escaños (PSOE, Compromís y Podemos) y la de centroderecha 44 (PP y Ciudadanos).

Una vez expuesto todo lo que queríamos exponer, planteo dos cuestiones para el debate: la primera es si el partido que ha dominado electoralmente los últimos años se ha llevado un castigo suficiente después del mal funcionamiento del sistema en los últimos años (al igual que lo tuvo el PSOE con el desplome en las elecciones generales de 2011 después de su cuestionable gestión de la crisis). La segunda cuestión es hasta qué punto pueden ser justos o injustos los pactos postelectorales. En los 2 ejemplos prácticos que hemos puesto, la lista más votada es el PP, pero también es cierto que las fuerzas de izquierda son las más votadas en su conjunto, por lo cual, siendo neutros, sería justo que gobernara tanto el PP como una posible coalición de partidos de izquierda. A partir de aquí se pueden hacer otras subpreguntas: ¿el PP aguanta el tirón de la irrupción de nuevas fuerzas hasta ahora con poca o nula representación o estamos ante un triunfo general de las fuerza de izquierda? ¿Hará el PSOE un giro a la izquierda para aliarse con Podemos y arrinconar al PP en las instituciones? ¿Aceptará Podemos hacer pactos con el PSOE y a qué precio? ¿Ciudadanos pactará con el PP y a qué precio? ¿Habrá pactos transversales entre PSOE  y Ciudadanos por un lado o PP y Podemos por el otro dependiendo de las circunstancias? 

Ahí lo dejo, espero que este artículo dé lugar a pensar y al debate. 

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